jueves, 18 de septiembre de 2008

Vago resignado

El vago resignado es aquella proyeccion de un yo desafanado de las broncas, un egoista que dejo a un lado las preocupaciones de la gente que depende de él y que no se fijara mas en los que lloran por su ayuda.

Lastima... se vale soñar de vez en cuando con ser libre, caminar por las calles todo el dia sin tener nada que hacer, sin nada obligado a pensar, durmiendo en las aceras y bancas por las noches y despertando por las mañanas con una lectura de cobija y un buen desayuno del bote de basura. Eso seria la libertad total (claro, sólo para quien decide tomarla, y no para quien es obligado a llevarla), disfrutar el frio, cagar en las macetas de la capital y utilizar como papel sanitario un papel reciclado de tacos de canasta o una fina piel de rata que pareciera ser mas suave que el terciopelo.

Si fuece asi, seguramente eligiria a diario mi casa si lo deseara, un dia en Balderas, otro mas en Hidalgo, otro mas donde no conciera... Y sin dinero ¡Oh, que bello! ningun amarre a la moneda, nada estatico y todo tan energico y volatil. Visitaria a diario el paraiso, investigaria cada rincon de la ciudad para conocer de ella y capturar su esencia, y aun asi no podria comprenderla. Esque, esta tan lejos de mi, tan lejos de mi comprencion esta bella ciudad, y cada instante que vive, cada riachuelo formado por la lluvia o la orina; cada roca colonial con olor a polilla, sucia, llena de tizne y mierda del colon de tantos bagabundos. Vomitos, olores de las coladeras, sirenas que resaltan sus luces azul y rojo; se ve por todos lados, de la madrugada hasta la mañana, en Coyoacan, Tlalpan, Cuahutemoc. Los lugares mas bellos para cualquiera que añore y desee vivir un buen instante con un buen cafe, por supuesto, con ese pequeño toque a eces de algun animal de la ciudad como solo saben añadir aquellas empresas expertas en su elaboracion.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La noche te va tragando, detrás de las raídas cortinas del hueco que reconoces como habitáculo la obscuridad te absorbe... el aire te ahoga... escuchas gritos de otra habitación, tal vez sean para tí, tal vez no, no puedes saberlo porque has decidido hacrlos callar... cierras los ojos y sonríes... no escuchas nada más. en ocasiones también a eso le llamo libertad...

car