Ya va llegando el viernes, y yo trabajando como siempre en todo menos en lo que me gusta: escribir y dibujar. Intentare no profundizar mucho en el asunto puesto que algunos lectores podrían tener reacciones las cuales me disgustaría imaginar.
Ahora intentemos soltar un par de carcajadas para aligerar la semana o traumas de la niñez que aun tengan reprimidos en su barata alma (según mi pensar), probablemente sirva esta pregunta ¿somos anormales? espero que así se sientan, pues tendría mas compañía en este barquito dirigido hacia el precipicio. Ahora veamos las cosas desde un punto mas literal, imaginemos que vamos una tripulación en un barquito en alta mar (por supuesto, YO soy el capitán [jaja, como me recuerda a mi niñez esa pelea por ser siempre el jefe en los jueguillos que nos inventábamos yo y mis compañeros de primaria {también me hace recordar lo patético que era ver a otros niños que tenían televisión y estaban enajenados con Pokemon, Dragon Ball, etc.}]) y de pronto en mi mente enferma se me ocurre volvernos piratas y atracar un barco, sólo por diversión.
Alguien grita -¡¡Barco a la vista!!- y mi mano osa señalar la dirección para atracarlo. Mientras todos vosotros van remando con unos galones de ron en las venas, mi cántico por la proa se escucha retumbante en sus oídos desorientados y su cuerpo con malestar, casi a punto de vomitar:
Juar, juar, juar se la mate a Jis y Trino
Juar, juar, juar en calidad de sus dibujillos
puesto que creo se abarataron
lo mismo opino de sus escritos.
La gente ahora murmura
aunque al Jis y compañía
les vengan y les vallan sus rebuznos
-Pobres insulsos
hasta los calzones les bajaron.
-Pobres señores
la ruquez los puso abajo.
"El Santos" se murió,
esta burla no aguanto.
El Peyote le sucedió
de una sobredosis se murió.
La tetona la operación saco,
y de la merced y la lagunilla
(en coro)se largo.
Cronistas y cuentistas
en el museo de los caricaturistas,
por que la muerte su espíritu escabecho
y ahora sólo el recuerdo nos quedo.
Ya hasta Quintero a Buba mato,
la caricatura de hoy en día
no deja mas que decepción.
Ahora yo su esperanza soy,
alaridos y sollozos haré de mi corazón,
risas y sonetos,
mi plumilla y su buena intención.
Solo diré Azcarth, haré un changuito
y una bendición.
La historia continuara en el siguiente capitulo, probablemente de mismo titulo...

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